El Ilunium (antiguo Fundosa ONCE) rubricó un curso casi perfecto al revalidar el pasado fin de semana pasado el título en la SuperLiga Fundación ONCE de baloncesto en silla de ruedas al derrotar en la final en Guadalajara al Amivel Reyes Gutiérrez malagueño por 75-85.
Los madrileños culminaron un triplete, ya que reinaron también en la Champions Cup (antigua Champions League) tras derrotar en la final al Thuringia Bulls alemán por 72-85 tras tres títulos del Amiab Albacete en las últimas cuatro ediciones. Los de Víctor Ramos también alzaron la Supercopa de España al derrotar al BBK Bidaideak bilbaíno en la final por 72-82.
"Terry es el mayor competidor al que he tenido la suerte de entrenar", dijo Víctor Ramos tras la conquista de la Champions a principios de mayo. "La edad sólo es un número para mí. El baloncesto y este club son mi vida. Ahora mismo quiero más Champions. De las tres que he ganado aquí, ha sido la más difícil y fue un placer ganarla en Madrid", comentó el inglés.
A sus 43 años, Bywater fue la estrella de la final liguera del domingo. El triple bronce paralímpico con Gran Bretaña y abanderado en París'24 aportó 41 puntos, ocho asistencias, cinco rebotes y +52 al triunfo del Ilunium. Con Los Ángeles como retirada soñada tras siete Paralímpicos, el inglés llegó al club madrileño en 2008 y, con el paréntesis del curso 2011-12 (Sheffield Steelers), suma ya cuatro Champions, nueve Ligas, 13 Copas y tres Supercopas.
El fan del Liverpool es un ejemplo de superación a través del deporte. Nació el 28 de febrero de 1983 en la localidad norteña británica de Redcar (región de Cleveland), a orillas del Mar del Norte y a unos 130 kilómetros de la frontera con Escocia. Sin embargo, vino al mundo sin peroné ni tibia en una pierna izquierda que le fue amputada con tan solo dos años.
A partir de ahí, demostró su tenacidad en el deporte. Con una prótesis, jugaba al fútbol con los chicos de su edad hasta que la rapidez del juego le hizo imposible mantenerse competitivo. Con 13 años, descubrió el baloncesto en silla de ruedas por casualidad, en un día de puertas abiertas del club local Teesside Lions en Middlesbrough, muy cerca de su Redcar natal.
Dotado de un talento especial, el jovencísimo Bywater apenas tardó un año en debutar con la selección británica sub'23 y, con tan solo 17 años, colaboró al bronce de su país en los Juegos de Sidney. "El baloncesto en silla de ruedas es mi vida", declaró en un castellano más propio de Madrid que de esas frías zonas norteñas de Inglaterra allá por 2016 antes de medirse a los mejores triplistas de la ACB en el Fin de Semana de las estrellas.
En el Ilunium y en Madrid ha construido su vida con un total de 17 temporadas que tendrán continuidad hasta 2028, fecha en la que piensa retirarse. Su extraordinario aspecto físico es la mejor muestra de su profesionalidad y su dedicación absoluta al deporte, con sesiones maratonianas de gimnasio para el tren superior y de tiro.
Al tener control sobre su tren superior y no tener problemas de cadera, es un 4,5. ¿Qué quiere decir esto? Los equipos pueden tener en pista hasta 14 puntos, por lo que su presencia obliga a tener también a su compañero de selección Gregg Warburton (2,0) y a la internacional británica Charlotte Moore (1,0 por compensación al jugar en una eminentemente masculina).