NewsSport
sports

Barça, ¿a quién hay que fichar?

El domingo habrá fiesta en el Camp Nou. Y si no, la semana siguiente. Da igual. El Barça ganará la Liga porque ha sido el que mejor ha jugado y el que más ganas ha tenido de levantar el trofeo. El barcelonismo debe estar muy orgulloso de Hansi Flick y de su equipo, disfrutar del presente, descansar por vacaciones, vivir el mercado futbolístico en chanclas y preparase para disfrutar de un tercer año del técnico alemán en el que el equipo debe dar el salto definitivo que le permita aspirar a reinar también en Europa.

El Barça tiene una estructura muy definida basada en La Masia y en su particular mirada futbolística que señala muy claramente el tipo de jugador que puede llegar al club para aumentar el nivel del equipo. Aquella idea de Cruyff, evolucionada y consolidada, es hoy parte indisoluble de la cultura azulgrana y, por tanto, a estas alturas de la película permite pocos experimentos. ¿A quien hay que fichar? La gracia del modelo es que también define los perfiles.

Como todo el mundo sabe que el Barça busca un defensa central, un lateral y un delantero, el dinero condicionará la elección del preferido número uno de la Dirección deportiva, del preferido número dos o del número tres, eso sí, jugadores todos ellos con prestaciones estructurales similares y pequeños matices diferenciadores. Ya hace tiempo que el Barça ha radicalizado su apuesta y huye de desconocidos planes B. Hoy, llevando al extremo el planteamiento periodístico con la intención de hacernos entender, el Barça puede escoger a Julián Álvarez o a Joao Pedro pero no a Muriqi.

En este sentido, lo que está sucediendo en la liga española entre el Barcelona y el Real Madrid es absolutamente extraordinario. El club de Florentino Pérez, campeón de Europa reforzado con Mbappé, en ese momento el mejor futbolista del planeta, observa como el Barça arruinado de Joan Laporta le pasa la mano por la cara con un grupo de jóvenes culés sobradamente preparados liderados por Lamine Yamal, ya reconocido como nuevo rey del balón. Y no un año sino dos. ¿Todo por casualidad? ¿O por la gracia de Negreira? El Real Madrid puede seguir engañándose pero la modernidad en el fútbol reconoce el trabajo bien planificado y los comportamientos con sentido.

Por ejemplo, del todavía campeón de la Champions. el PSG de Luis Enrique, que ha olvidado los tiempos en que el jeque quería cromos y ha optado por fichar a jugadores muy jóvenes -eso sí, algunos realmente caros- para moldearlos a su gusto: Mayulu, Zaire-Emery (17 años cuando llegaron al primer equipo); Dro, Mbaye, Njantou (18), Doué, Mendes, Neves (19); Beraldo (20); Barcola (21); Pacho y Zabarnyi (22). El éxito de la apuesta es evidente.

El Barça ha ganado las dos últimas Ligas gracias a La Masia así que, tras la celebración, llegará la hora de Deco. Tiempo para luchar las bajas y, como decíamos, para acertar en los tres movimientos de futbolistas top absolutamente necesarios.

Fuente original: www.sport.es →